
Pinceladas
Inventemos nuestro propio idioma,
mi amor,
y se nos crecerán los ojos.
Gioconda Belli
I
Azul,
beso del cielo,
pájaro,
volando a mi llamada.
En el centro:
tu imagen prometida.
Vuelo,
abriendo,
como abanico
el alma,
tus tesoros,
esperándome
en mi orilla,
que recorro
para encontrarlos.
II
Aire,
flor abierta,
abeja,
susurrando.
Tu mediatriz:
mi norte.
Camino,
arando,
con mis versos
el cuerpo,
tus párpados,
mirándome
en mis labios,
brotando
luz en ti.
III
Roca,
gema brillante,
fuerza,
llegando a mí.
En tu órbita:
mis manos abrazando.
Firmamento,
llenándose,
de perlas
que nacen,
tu luz,
resplandeciente
en mis ojos,
calentando
mi campo.
IV
Ola,
beso del mar,
Sargazo,
atrapando mis peces.
Agua:
inundando mis huecos.
Océano,
refrescante,
de sal
que me despierta,
flujo,
regando
mis cauces,
abonando
mis praderas.
V
Árbol,
savia de vida,
ramas,
portando mi nido.
Hoja:
formando mi sábana.
Copa,
tupida,
de sombra
que me acuna,
tallo,
mecido
por mi aliento,
soporte
de mis brazos.
VI
Flor,
olor de amor,
aroma,
impregnada en mis poros.
Corola:
cuenco de mis besos.
Color,
ardiente,
derramado
en mis labios,
fruto,
endulzado
por tus aguas,
azúcar
derretida en mi boca.
VII
Sueño,
nacimiento,
mente
dibujándote.
Esperanza,
llegada,
paseo
por el horizonte.
Ilusión,
llamada,
canción
entre tus sábanas.
Amor,
promesa,
caricias
abarcándote.
Unión,
aleación,
metales
en nuestro futuro.
Placer,
entrada,
angostura
donde ríos se juntan.
Ternura,
eco,
vidas
que se responden.
Complicidad,
silencio,
idioma
mudo del alma.
Deseo,
erupción,
cascada
de aguas que aman.
VIII
Horizontal,
mi sábana
espera tus arrugas,
arrugas de amor y de sueño.
A oscuras,
mi almohada
espera tu hueco,
para llenarse de tu olor.
Mi mano,
cinco ramas
para ararte,
esperando surcar tu cuerpo.